Entrevista

 

Margarita Carrasco es una joven artesana nacida en Bogotá. Su iniciación en el mundo del arte se produce desde su infancia, rodeada por una familia de artistas que ha explorado siempre todas las posibilidades de expresión del ser humano. Cualquier persona que entra en contacto con ella descubre un universo femenino completamente distinto al de cualquier mujer colombiana. La sensibilidad es su hogar y siempre será inevitable que aparezca en las charlas desprevenidas que se sostengan con ella. Desde hace dos años su caudal creativo se ha encauzado hacia la joyería contemporánea en plata. Algunos de sus trabajos más recientes acompañan esta página, otros se encuentran viajando alrededor del mundo. La siguiente es la transcripción de una conversación con ella en una mañana de sol bogotana.

¿Cómo llegas al mundo de la joyería contemporánea?

De manera muy casual. Antes me encontraba haciendo avisos en madera, pero la madera es demasiado femenina para mí, demasiado yin, y necesitaba algo más masculino, más yan para mí. El metal tiene esa fuerza y carácter que necesitaba. La madera crea un proceso introspectivo que es fundamental, sin duda, pero también es necesario salir y conectarse con el mundo. El metal brinda esta posibilidad, da fuerza, significa trabajar con el fuego, con toda la pasión que arde en cada ser humano y, lo que es mejor, como pocas cosas en la vida, la puedo manejar a mi antojo, aunque no puedo desconocer que el metal me exige fuerza, me exige concentrarme con toda intensidad en él. Mis joyas combinan el metal con las piedras, y es una excelente combinación pues la luz y el color de las piedras ejercen aún mayor atracción sobre el trabajo que estoy realizando.

Varios escritores afirman que ellos inician un cuento y una novela pero después de cierto tiempo, la obra en que están trabajando toma vida propia y crea sus propias exigencias, subyugando así, de alguna manera, al autor. ¿Qué tan cierto es esto cuando trabajas tus joyas?

El metal tiene unas características y exigencias que rigen la relación. Aunque con el metal se puede hacer lo que uno quiera; se necesita más una claridad en el diseño, pero el proceso creativo depende de mí. Es más el diseño el que pone los parámetros, no el material.

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