Tercera parte de la entrevista

(continuación de la entrevista)

¿Qué otros rasgos comunes has encontrado en las culturas precolombinas que aún guardan relación con este posible origen indio?

En el templo shivaista u observatorio astronómico muisca, localizado en Villa de Leyva, conocido también como El infiernito, se adoraba el lingam o falo sagrado, símbolo de shiva y de la manifestación terrestre. Otra manifestación de la madre divina se encuentra en el santuario de Iguaque, en la figura de Bachué con su pequeño hijo Huitaca, el gran Shaman que enseñó la lengua chibcha y las diferentes artes a los descendientes que tuvo con su madre, los muiscas. En el cuadro de Bachue hay también un detalle subliminal, por llamarlo así:

Bachue

Detalle de Bachué

Huellas de Vishnu

Huellas de Vishnu (detalle de Bachue)

Aparecen las huellas de Vishnu después de la Creación; son sus pasos después de que dio origen a la cosmogonía muisca, antes de que partiera de nuevo hacia el cielo espiritual, Goloka Vrindavana.

¿Qué otros detalles subliminales tienes en el cuadro?

Bueno, si los digo todos pues ya dejan de ser subliminales. Solo uno más, pero no, es demasiado secreto y creo que pierde su magia si lo digo. Se encuentra en el cuadro Desenvolvimiento y dejo a los observadores minuciosos su descubrimiento. Es mejor así.

Bien, entonces pasemos a Desenvolvimiento. ¿Cuál es el espacio en el que transcurre este cuadro?

Sigue siendo una playa en la Sierra Nevada. La Sierra es un microcosmos que contiene todos los microclimas desde el nivel del mar hasta la nieve. El título del cuadro hace referencia al origen del ser, que tiene lugar dentro del huevo cósmico en el mar, y cómo se va dando su evolución y crecimiento de consciencia hasta llegar al templo de adoración.

Detalle de "Desenvolvimiento"

Detalle de Desenvolvimiento

Templo de adoración, detalle de Desenvolvimiento

¿Cómo logras la expresión de los personajes que aparecen en el cuadro? ¿A qué miran? ¿En qué piensan?

En el cuadro aparece una sola persona dibujada en las diferentes etapas de su vida: tenemos al feto que tiene su mirada concentrada en el huevo que lo envuelve, luego la bebé que mira tímidamente el mundo externo; la sigue la niña más desenvuelta y segura; pasa a ser la adolescente, un poco arrogante, que mira al templo con algo de desdén; pasa a ser una señorita bastante coqueta, desinhibida, que no mira al observador directamente pero que sí está posando para él o ella; y finalmente encontramos a la mujer que da la vuelta a todo para dirigirse con su mirada y con todo su cuerpo, de manera decidida, al templo de adoración. El papel del templo sigue siendo simbólico pero con un significado más amplio; para mí el templo no tiene ninguna clase de límites materiales.

(Fin de la primera parte)